Visión ... elegir naturaleza, elegir sustentable

Hola!
Soy Vivi Bigoni Lacabe y en este rinconcito de la patagonia doy vida a entramadoSur, hilando y dando color a las lanitas que serán abrigo de la niñez;

creando tejidos para niños y niñas de 2 a 4 años; diseños que nacen de las ganas de acompañarlos en una forma de vida más consciente y comprometida con el cuidado de nuestro entorno natural.

Soy artesana textil, hilandera, tintorera y tejedora; y también soy educadora transpersonal, licenciada en psicopedagogía y posgraduada en gestión y salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial.

Nací en Buenos Aires y allí viví mi infancia feliz. Disfrutaba sentarme por las tardes en el piso del patio de la casa familiar, rodeada de muchísimos retacitos de tela, botín obtenido después de haber revuelto por completo la bolsa de telas de mamá. Y con aguja en mano, entre hilos y botones, me encantaba inventar, cortar, coser y bordar para vestir mis muñecos.
Shantung, guipure, batista, broderie, cheviot, eran parte de mi vocabulario cotidiano... heredar de mamá (una ex empleada de una fábrica textil) el entusiasmo por las telas y las costuras, las lanas y los bordados.
A los 9 años aprendí a tejer con dos agujas! Alegría de saber de esa tradición de mamá y abuela que tejían de todo y para todos. Y aquella primera vez, mi labor dejó huellas porque mi bufanda y gorrito fueron objeto de felicitación sincera y elogios para mí.
Autodidacta por naturaleza, unos años más tarde, sumé el entusiasmo de diseñar mis propios vestidos que bosquejaba en papel y que encontraban eco en mamá, que con paciencia y mucho esmero cosía para mí. Alforcitas, puntillas, volados y pasacintas eran parte de mi estilo romántico de aquella época.
Después fui yo la que aprendió a coser usando a hurtadillas la antigua máquina de coser “Alfa”. Y durante algunos años mi guardarropas fue el fruto de mis costuras. Algunos modelos tuvieron éxito y se replicaron para amigas y amigas de mis amigas. Y junto a ellos, los cardigans y sweaters tejidos a mano, en especial aquellos de tramas complejas, eran mi más alegre desafío.

En el año 2009 el amor me trajo a Bariloche y tal vez como una paradoja, el desarraigo necesitó echar raíces en aquello que había sido mi pasión y gozo desde tan pequeña.
Mi espíritu emprendedor me animó a darle rienda suelta a este entramado aquí en el sur; y mi compañero de ruta en esta nueva etapa de la vida me regaló la música del aliento y el impulso a soñar.

… imaginar…, creer…, pensar…, decidir…, elegir…, crear…, lograr…, y la ronda vuelve a empezar…, así siento mi trabajo, un proceso creativo y lúdico, de transformación; donde pongo valor en lo pequeño de cada detalle.

Hilo en rueca fibras naturales, principalmente vellón de ovejas merino fino, super suave! y tiño en agua de lluvia con hojas, flores, frutos, maderas y líquenes del bosque.
Realizo todo el proceso de recolección del material tintóreo, su secado, maceración y todo el proceso de teñido. Es por ello que los tiempos de producción no son inmediatos. Es un proceso lento, amigable con la naturaleza y respetuoso de sus ritmos, ya que es quien me provee aquello que transformo. Y esto forma parte también de la identidad de la marca.
Trabajar íntimamente ligados a la naturaleza nos invita a ser pacientes y a esperar que la plantita vuelva a florecer o renueve sus hojas, o que sus ramitas nos regalen colores distintos en invierno o verano. Por eso puede ocurrir que encuentres en algún momento, que alguna prenda en algún color en particular "se agote", no porque no pueda hacerla sino porque hay que esperar hasta el año próximo para la recolección del material tintóreo que da ese color.

En el diseño me acompaña la contemplación de la naturaleza, y me inspira el wabi sabi, el concepto oriental que busca belleza en la imperfección.
Yo lo resumo así
"lo magnífico de lo pequeño,
la maravilla de lo simple,
la armonía de lo imperfecto"

Austeridad. Simpleza. Para que la naturaleza sea protagonista.

Visión Y en este vínculo, en esta conexión, surgen cardigans, chalecos, sweaters, tapaditos, vestidos y algunos accesorios como guirnaldas, gorritos y bufandas.
Distintas prendas que son atemporales, pero que, a veces, me gusta organizarlas en pequeñas colecciones o series con un contenido, con un sustento detrás, como "BOSQUE" que nació inspirada en el concepto oriental shinri yoku, que en idioma japonés significa "baño de bosque". Una práctica terapéutica natural que invita a caminar por el bosque, a abrir los cinco sentidos para percibir, disfrutar, respirar hondo y entrar en comunión con la naturaleza. Una forma de convertirse en parte de ese momento de la naturaleza. Y esa fue y es la intención, acercarles un pedacito de nuestro bosque a los más pequeños, haciéndolo más cercano, en especial para quienes viven en las grandes ciudades.

Las colecciones incluyen algunos regalitos extras en algunas de las prendas (algo que me gusta mucho hacer), para las que trabajo colaborativamente con otros artesanos o emprendedores, siempre en el marco de la sustentabilidad.
En esta colección BOSQUE por ejemplo, el detalle en los bolsillitos-nido de los cardigan, fueron unos títeres de dedo creados por una maravillosa artesana que los realizó en fieltro simbolizando a los animalitos autóctonos de nuestra patagonia en riesgo de extinción: huillín, pudú, gatito huiña.
Cada colección sigue una idea creativa inicial pero no es cerrada en sí misma. Es decir, voy incorporando paulatinamente distintas prendas. Esto me permite profundizar el tema de una forma creativa y lúdica en donde siempre haya novedad, sorpresa, pensando en el espíritu de los pequeños clientes a quienes está dedicada y en la idea de impermanencia y crecimiento.

Trabajar con elementos completamente naturales, me permite garantizar también el fin de ciclo de vida de cada prenda que puede ser compostada. De hecho, yo misma composto los restos de lanitas que deshecho cuando ya no alcanzan para realizar nada, como también empleo el agua de los tintes, luego del teñido, para regar el jardín tintóreo.
Para mí, ser sustentable es ser consciente del valor de los recursos naturales aprovechándolos racionalmente, es por ello que uso únicamente agua de lluvia en todo el proceso. No tomar más que aquello que voy a usar y devolver como acto de compromiso, plantando especies tintóreas autóctonas y sembrando otras especies que luego cosecho para teñir, a modo también de gratitud por todo lo recibido.

Gracias por visitar mi tienda!

tu elección de cada día cuenta,
eligiendo para los más pequeños un mundo mejor;
elegí naturaleza, elegí sustentable.